sábado, 21 de mayo de 2016

Descanso

Pienso en sus manos pequeñas, unas manos pequeñas que desentonan con su necesidad de conocerlo todo, de apropiarse el mundo.
Pienso también en sus muñecas varoniles y al mismo tiempo delicadas.

En el tiempo, en la atemporalidad; en cuantos años, momentos y circunstancias trascendentales le falte, le falto y seguiré faltándole a su vida.
En las historias de cuando me abraza cansado y me deja descansar mi cabeza en su tórax.
¿Me dejará llamar a nuestra hija Hannah?

Porque yo no sé mañana...
Pero resulta que sí quiero saber...

Y tengo miedo de no despertar a su lado en los años venideros
con el quién sabe, quién sabe que irá a suceder
y si seguimos casados y todos los días de nuestras vidas vivimos añorandonos

Publicado por Hannah en 21:48 |  

0 comentarios:

Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom)